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MANERA USUAL DE ANDAR
LLEVANDO PUESTOS LOS ZAPATOS DE TALÓN NEGATIVO
Youlian Hong, Dewei Mao, Jing Xian Li, Dong Qing Xu
and Jim Luk
Department of Sports Science and Physical Education,
The Chinese University of Hong Kong, Hong Kong SAR, China
INTRODUCCIÓN
Las respuestas biomecánicas
y metabólicas a la locomoción humana han sido examinadas por
un número importante de investigadores. No obstante, muchos
de estos estudios están relacionados con el caminar con
zapatos de tacón alto. Sin embargo, los estudios
relacionados con el caminar con zapatos de talón negativo (NHS),
a los cuales se les denominó zapatos de talón ausente o
zapatos sin talón según otros autores, son limitados. Mann y
otros (1976) compararon las condiciones de las zapatillas de
tenis, los zapatos de talón negativo y los pies descalzos y
averiguaron que no había cambio alguno en la manera de andar
de los individuos
sujetos a la prueba de caminar con pies descalzos, con
zapatos de tenis o con zapatillas de talón negativo. Tales
autores creían que, gracias a la forma de los zapatos de
talón negativo, el tejido suave de los pies había absorbido
cualquier cambio producido.
De Lateur y otros (1991)
midieron la flexión-extensión de la espalda, la
flexión-extensión de la cadera,
la flexión-extensión
de las rodillas y la plantaflexión-dorsoflexión de los
tobillos de los individuos mientras estaban de pie, mientras
caminaban con los zapatos de talón negativo y mientras
caminaban con los pies descalzos, así como los dos niveles
existentes de zapatos de talón positivos.
Los resultados sugirieron
que la mayor compensación por la altura de los tacones
ocurre por motivos distales. Benz y otros (1998) se
percataron de que, como consecuencia de una longitud de
zancada más corta, combinada con una cadencia mayor, la
velocidad de caminar con los zapatos de talón ausente se
reducía drásticamente. Las formas de caminar diferían
drásticamente en cuanto a las articulaciones del tobillo.
Sin embargo, no había diferencias significativas a nivel de
las articulaciones de las rodillas y de las caderas. No
obstante, de acuerdo a la literatura mencionada
anteriormente, los datos biomecánicos describen que no se
publicaron las características de la manera de andar.
El objeto de
este estudio es investigar los cambios en la manera de andar
mientras se llevaba puesto el zapato de talón negativo y
compararlo con los zapatos normales de talón positivo bajo (LPHS)
y, a nivel más general, proporcionar información más
detallada en este área de estudio.
METODOLOGÍA
Trece
individuos varones, con medias de edad de 23,08 (Desviación
Estandar, 3,9), de altura 1,63 m. (Desviación Estandar,
0,05) y de masa corporal de 50,18 Kg. (Desviación Estandar,
5,3) se presentaron voluntarios para participar en este
estudio. Todos los individuos estaban en excelente estado de
salud. Cada individuo dio su consentimiento informal de
acuerdo a las directrices del comité local de ética. Para
asegurar la uniformidad de las condiciones de la prueba, se
les suministró a todos los sujetos las mismas dos clases de
zapatos, aun cuando los zapatos normales de talón positivo
bajo y los zapatos de talón negativo estaban comercialmente
disponibles y presentaban similitudes en cuanto a los
materiales de fabricación y el diseño excepto en la altura
del talón. El zapato normal de talón positivo bajo (Fig 1)
tenía su suela inclinada para 10 grados de plantaflexion,
mientras que el zapato de talón negativo (Fig. 2) tenía la
suela inclinada 10 grados de dorsoflexión. Hay que decir que
las diferentes tallas de zapatos tienen diferentes alturas
de talón. En este estudio, sólo se estudiaron los zapatos de
la talla 37. En los zapatos normales de talón positivo bajo,
el talón tenía una altura de 2 cm. por encima de la puntera
del pie. Así son los zapatos normales. Como contraposición,
en los zapatos de talón negativo, la puntera del pie estaba
2 cm. más alta que el talón. Para cada sujeto, el orden de
los zapatos se asignaba de manera aleatoria y para cada
sesión perteneciente a las diferentes pruebas.

Figura 1. Zapatos de talón positivo bajo. Figura 2.
Zapatos de talón negativo.
Antes del comienzo de la
prueba de caminar, se adjuntaron reflectores esféricos en el
lado derecho del individuo, y de acuerdo a la posición
anatómica seleccionada para así facilitar posteriormente la
digitalización por vídeo. Las posiciones incluidas fueron:
acromion, trocánter mayor,
epicondíleo lateral
del fémur, maleolo lateral, calcáneo y cabeza del quinto
metatarsiano.
A cada sujeto se le pidió
llevar dos tipos de zapatos y caminar normalmente a una
velocidad constante de 1,33 m/s durante seis minutos. Para
cada prueba, y después de sentirse seguros, se registraron
los movimientos de cada sujeto.
El movimiento
de caminar fue filmado por una cámara de video digital (100
Hz), posicionada lateralmente respecto al sujeto y con los
ejes de las lentes perpendicularmente al plano de
movimiento. La distancia de la cámara respecto del plano de
movimiento fue de 5 m y la velocidad de obturación de 1/250
s. Para cada prueba, se registraron diez pasos consecutivos
desde que se comenzó a caminar y también a partir de los
minutos primero, cuarto y sexto.
Los sujetos no
eran conscientes de cuándo exactamente se obtenían los datos
para así minimizar las posibles modificaciones en su manera
de andar. Puesto que existía siempre la posibilidad de una
mala información (por ejemplo, que el individuo cayera
accidentalmente o colocara mal el pie), todos los resultados
se mostraron en el monitor y fueron confirmados
posteriormente por un técnico.
Las cintas grabadas fueron
más tarde digitalizadas y se analizó el sistema de análisis
de movimiento (APAS(r)) mediante el uso como modelo de un
cuerpo humano y compuesto de seis puntos, incluyendo el dedo
del pie, el talón, el tobillo, la rodilla, la cadera, y el
hombro. Se utilizó un filtro de bajo paso con una banda de
paso plana
con el fin de suavizar
la posición temporal
de los datos en relación con los puntos de referencia
anatómicos. Las diferencias entre los resultados de las
pruebas se confrontaron con los tests de las muestras por
parejas. El nivel se determinó en p<0,05, usando SPSS.
RESULTADOS Y DEBATE
Los datos muestran que
llevar zapatos de talón negativo implica cambios
significativos en el tiempo en que se permanece con una
determinada cadencia, longitud del paso, así como algún
cambio en la flexión y extensión máxima de los ángulos e
intervalos de movimiento de las articulaciones de las
caderas, rodillas, y tobillos,
respectivamente
(Tabla 1).

Los resultados
proporcionados por Lateur (1991) y Benz (1998) mostraron
cambios en la cadencia, longitud del paso y segmento distal
de las extremidades inferiores. Los resultados también
muestran diferencias con respecto a los hallazgos de Mann
(1976) en cuanto a la cadencia, longitud del paso y
articulaciones de los ángulos de la rodilla, tobillo y
cadera.
Las diferencias pueden
deberse al diseño y los materiales de los zapatos. En el
estudio de Roger, el zapato normal de talón bajo fue
comparado con un zapato Earth, una clase de zapato de talón
negativo en el cual la suela se inclinó 3 grados para la
dorsoflexión y se elevó la zona de la segunda y tercera
cabeza del metatarsiano. Otra razón puede ser la diferencia
en la velocidad de caminar. En el estudio de Roger la
velocidad de caminar no se registró. El actual estudio
muestra que caminar llevando puestos los zapatos de talón
negativo cambia la cadencia, la longitud del paso y la
orientación de las extremidades inferiores, particularmente
de las articulaciones de la rodilla. |